Nuevas Imágenes para Emergentes Sociales
Por Esteban Javier Rico
¿Puede ser el diseño un factor estratégico en la periferia del mundo y en tiempos de crisis?
Comenzamos con una pregunta a la cual se van a suceder otras, más adelante, sin aventurar en todas las respuestas posibles, podríamos decir que tenemos algunas certezas (modestas) y queremos pensarlas junto a ustedes, desde una mirada crítica, pero a la vez constructiva desde acá, ahora, desde la periferia del sistema.
Cuando hablamos del diseño como factor posibilitador estamos hablando de conocimiento, puesto en acción, como recurso estratégico y el conocimiento técnico académico es una de las formas del conocimiento.
Es válido pensar en el modo de intervención del diseño sobre nuevas formas productivas y esto marca un desafío. Lograr que la práctica profesional del diseño no se mire el ombligo corriendo detrás de especializaciones tecnológicas cada vez más individuales, atada a su contexto inmediato, o sea a los elementos e instrumentos formales operacionales y se pueda pensar más allá de los pedidos de los comitentes. Esto implica una decisión de búsqueda en los contextos propios y cercanos con una mirada crítica concibiendo la práctica como una operación social-cultural, donde lo proyectado se transforma en acción fuera del estudio del diseñador. ( Durán Prieto, Rico: 2004)
La tensión de la producción del diseño y del diseñador esta orientada al proyecto, es decir una mirada de observación del mundo desde la proyectualidad (Bonsiepe: 2004) ya que es un posibilitador de nuevas experiencias de la vida cotidiana de la sociedad, en lo comunicacional y estético en una dinámica sociocultural. La actividad proyectual está imbricada de manera importante por lo cognoscitivo es desde este lugar que nos planteamos cuales son esas competencias cognitivas para responder a estas nuevas formas productivas que valoran el saber y pensamiento colectivo.
Nuestra intención es abrir una Agenda que transite hacia un programa de nuevas capacidades y habilidades necesarias para un diseñador que conciba su práctica como una operación social-cultural en la búsqueda de nuevas formas de interacción con los distintos saberes productivos que se concentran en el momento de la creación del proyecto. Partimos de la idea que “Querer no supone poder” y “querer tampoco supone saber”.
¿Cuáles son las estrategias, desde la práctica del diseño gráfico que garantizan la inclusión del otro? ¿Cuáles son las formaciones no específicas que debemos empezar a prestar atención?
El modelo propuesto de cátedra y la agenda a continuación son material para el debate y la reflexión.
Agenda hacia un Programa de Nuevas competencias del diseñador:
• Capacidades de análisis de los circuitos comunicaciones dentro de las organizaciones.
• Competencias cognitivas para responder a nuevas formas productivas que valoran el saber y pensamiento colectivo.
• Enfoques críticos de los estilos cognoscitivos de la época para poder plantear nuevas formas de visibilidad y redes de comunicación.
• Reconocer las posibilidades de inserción productiva desde enfoques económicos.
• Enfoque en desarrollos estratégicos basados en economía y sistemas de información.
• Especialización en la comprensión estructural de las organizaciones a nivel de las prácticas sociales que las mismas promueven.
• Conocimientos y manejos estadísticos, cuali y cuantitativos.
Esteban Javier Rico