Por Esteban Javier Rico
Que han traído consigo los procesos digitales en el diseño ( gráfico, industrial, arquitectura, etc)? Para intentar ser muy gráfico y directo tomaré un concepto del tipógrafo-diseñador Eric Gill, refiriéndose a otro momento histórico de cambio tecnológico antes de la era industrial y hablando de los punzones tipográficos:
“Esto, es antes del divorcio entre el diseñador y el trabajador, antes de que el trabajador se convirtiera en intelectualmente irresponsable y el diseñador en técnicamente incapaz”
Las herramientas digitales aplicadas a los procesos de diseño integraron esta separación, resolvieron y unificaron los dos perfiles, el trabajador y el diseñador ahora es una misma persona, supuestamente hábil intelectual y técnicamente, o sea una persona que teóricamente es capaz de hacer la totalidad de algo.
Para ejemplo de esto es que antes la materialización del diseño ( la instancia en general más valorada) se necesitaba realizar con muchas personas ( trabajadores de oficio especializados técnicamente) y ahora una sola persona con una computadora puede integrar todas estas tareas ( y encima en poco tiempo)
El desarrollo y expansión de avances increíbles para solo 30 años de nacimiento del proyecto de Steve Jobs, Macintosh, han brindado entre otras cosas, que un diseñador en su casa pueda tener una plataforma de diseño y también a provocado que en cada lugar donde haya una computadora haya en potencia un diseñador (posible competencia) al menos en la creencia de muchos clientes.
Existen entonces profesionales diseñadores y diseñadores potenciales por uso de una herramienta.
Que los unifica? La plataforma de tecnología, hoy el acceso es amplio y sin demasiadas diferencias ( esto considerando a los bendecidos por el sistema neoliberal que impera en estos tiempos)
El uso de la mismas herramientas, los mismos programas.
Que los distingue? La capacidad intelectual, la estrategia y el conocimiento de las mejores formas de materialización del diseño, esto es la especialización.
Ahora existen empresas de diseño que son cada vez más pequeñas porque se necesitan menos personas en los procesos de materialización y bocetos del diseño, pero esto es bueno en relación al trabajo intelectual y profesional?
La fantástica herramienta también puede ser una limitación:
“Durante un cierto período de tiempo el diseño se ahoga, hasta que los diseñadores descubren como ser creativos dentro de cada programa – esto reconocido por muchos profesionales- Muchos diseñadores hacen trabajos lamentables hasta que consiguen esto (velocidad)” Petrula Vrontikis
Velocidad, se puede comprar tiempo?
Evidentemente, para mí y para otros diseñadores que hemos hecho nuestra carrera universitaria a caballo entre dos tecnologías, (mi primer Mac la tuve en 1993 una LC II Color!) no hemos tenido rechazo por la tecnología y durante el primer período el trabajo con la computadora tenía todavía mucha intervención manual anterior o posterior de terminaciones.
Pero hay algo que define esta cuestión de la velocidad que ya se ha configurado como casi refrán o sentencia: ” No hubiera podido hacer esto sin la máquina!”
Sensación de expansión de posibilidades de materialización de ideas, sensación de mayor calidad, sensación de mayor diseño, sensación de mayor control sobre el proceso y sobre todo rapidez sin depender de proveedores externos. Entonces en que usamos todo el tiempo que antes tomaba la materialización en el trabajo intelectual de estrategia y de concepción de la idea?
No, en general estamos dedicados todo el tiempo liberado por la máquina en intentar convencer a nuestro interlocutor cliente que necesitamos tiempo para pensar y que no es posible que ningún diseñador profesional responsable intelectual y técnicamente, devuelva “1, 2, 3 diseños” con la rapidez con que llega un e-mail.
La profesión puede tomar un camino equivocado, en convertir una disciplina intelectual en una carrera contrareloj.
Los diseñadores están tentados entonces a trabajar 14 a 16 horas por día, quedarse sin dormir, caminos seguros a que ninguna idea fresca pueda surgir.
Cada vez más somos los diseñadores que estamos con la dedicación urgente de conseguir tiempos adecuados a los proyectos, lo afirma Jhon Waters, “Nos pagan por las ideas” entonces ” gran parte de mi trabajo consiste en comprar tiempo”
Me gustaría traer una pista hacia donde enfocar la práctica del diseño, un concepto de Max Bruinsma, que más allá que suene teórico para algunos, creo que es interesante para el pensamiento profesional y realizar desde la disciplina del diseño el salto hacia una mayoría de edad más que necesaria.
“Hay que volver a conjugar poesía y estructura, argumentación y punto de vista, pensamiento y acción, ideal y práctica, parece ser el orden del día prudente en nuestra época de integración de tecnologías, disciplinas y discursos”. Max Bruinsma
Esteban Javier Rico
Extracto de la conferencia “Diseño y Conocimiento un factor estratégico de desarrollo.Desarrollo y valoración profesional”. Jornadas Diseño y Comercialización. Organizadas por la Fundación Gutenberg. Auditorio de la Unión Industrial Argentina. Jueves 11 de mayo de 2006